«Bajo consumo» es la búsqueda más habitual al comprar un radiador, y también el reclamo más usado en las tiendas. La física es tozuda: en un aparato de resistencia, toda la electricidad acaba convertida en calor. Un emisor térmico de 1.500 W y un radiador de aceite de 1.500 W dan exactamente el mismo calor y gastan lo mismo mientras están encendidos.
Cuánto gasta un radiador eléctrico al mes
Con el precio de referencia de 0,20 €/kWh con impuestos (el PVPC de octubre de 2026 rondó 0,18 €/kWh antes de impuestos):
| Potencia del radiador | kWh al mes | Coste al mes | Para qué estancia |
|---|---|---|---|
| 500 W | ~27 kWh | ~5,40 € | Baño pequeño |
| 800 W | ~43 kWh | ~8,60 € | Dormitorio pequeño |
| 1.200 W | ~65 kWh | ~13 € | Dormitorio o estudio |
| 1.500 W | ~81 kWh | ~16 € | Salón pequeño |
| 2.000 W | ~108 kWh | ~22 € | Salón grande |
Sin termostato (encendido al máximo toda la hora), multiplica por algo más del doble: un radiador de 2.000 W a tope durante 4 horas diarias son unos 240 kWh y 48 € al mes. Y eso calentando una sola habitación.
Entonces, ¿qué es el «bajo consumo» que anuncian?
Ninguna tecnología de resistencia da más de 1 kWh de calor por kWh de luz. Lo que diferencia a los radiadores caros de los baratos es cómo regulan:
- Termostato digital preciso: apaga el aparato al llegar a la temperatura, en vez de seguir calentando de más. Un termostato malo te hace pagar grados que no necesitas.
- Programación horaria: el radiador solo funciona cuando estás en casa y despierto.
- Inercia (aceite, fluido, cerámica): no ahorra energía, pero da un calor más estable y agradable, con menos arranques.
- Detectores de ventana abierta o de presencia: evitan calentar la calle.
Un emisor térmico con buen termostato y programación puede gastar un 30-40 % menos que un calefactor barato sin control en el mismo uso, no por magia tecnológica, sino porque no se queda encendido de más.
La única calefacción eléctrica de bajo consumo real: la bomba de calor
Un aparato de aire acondicionado con bomba de calor (el split de siempre, en modo calor) no genera calor: lo trae de fuera. Por cada kWh de luz entrega entre 3 y 4,5 kWh de calor, así que el kWh de calor sale a 0,045-0,06 € en vez de 0,20 €. Es la razón de que en nuestra comparativa de calefacciones calentar un piso entero con splits cueste unos 185 € al año frente a los 747 € de los radiadores eléctricos (datos OCU, octubre de 2026).
Si no puedes cambiar de sistema, cinco cosas que sí bajan el gasto
- Potencia justa: unos 100 W por m². Un radiador pequeño para la habitación trabaja siempre al máximo y no llega; uno enorme da calor de golpe y apaga mal.
- Termostato a 20-21 °C: cada grado de más sube el consumo en torno a un 7 %.
- Programa los horarios y calienta solo las estancias que usas.
- Mueve el uso a horas valle si tu tarifa tiene discriminación horaria.
- Corta las fugas: burletes en puertas y ventanas cuestan pocos euros y evitan que el calor se escape. Si la habitación nunca llega a temperatura, mira cómo detectar por dónde pierde calor tu casa.
Fuentes y fecha de consulta
Consultadas el 30 de octubre de 2026:
- QueGasto: radiador de bajo consumo: cuál gasta menos y cuánto consume un emisor térmico (con PVPC medio del 25-10-2026: 0,182 €/kWh sin impuestos).
- OCU (vía El Independiente, 25-10-2026): coste anual de cada sistema de calefacción en un piso de 90 m².
Los precios de la luz cambian cada mes: verifica el tuyo en tu factura antes de hacer números finos.